Your address will show here +12 34 56 78
Internacional, Reflexión

Iglesia agradeció gesto de entronización de la Virgen de Chiquinquirá en el Vaticano.

 

Ante un hecho sin precedentes para Colombia, donde la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, en su aniversario 102 de coronación canónica, fue entronizada en los Jardines de Ciudad del Vaticano, la presidencia saliente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de un comunicado ha expresado en nombre de los obispos, su regocijo y viva unión al Santo Padre y a la Iglesia entera por este bello gesto que el Papa Francisco ha tenido con Colombia.

“Este gesto sin precedentes en la historia de Colombia tiene un inmenso valor para la comunidad católica de nuestro país y es, al mismo tiempo, un testimonio de la profunda vocación del pueblo colombiano a la Virgen Madre, que en Chiquinquirá se manifestó, con la renovación milagrosa de su imagen en 1586”.

En su mensaje, agradecen al Papa Francisco quien desde el inicio de la presentación del proyecto lo aceptó y animó para que fuera una realidad. Observan que por la intervención quirúrgica practicada en días pasados, el Pontífice no pudo asistir a la ceremonia, pero se hizo presente dejando expresar su cercanía para vivir con el pueblo colombiano este momento de espiritualidad.

Agradecen la gestión diplomática realizada ante la Santa Sede por el doctor Jorge Mario Eastman Robledo, Embajador de Colombia, quien, “con decidida voluntad y generosa dedicación, se empeñó en llevar a término esta iniciativa, recogiendo el sentir del pueblo católico colombiano, su amor a la Virgen y al Santo Padre”.

Igualmente, extienden su gratitud a los Padres Dominicos, por vincularse a esta fiesta de fe, “prolongando la misión evangelizadora que realizan desde hace tantos años desde el Santuario de Chiquinquirá. “También reconocemos su aporte material para la realización del Mosaico”.

Los obispos aseguran que esta celebración la viven como un signo de esperanza: “Nuestra Señora del Rosario, que no ha desamparado al pueblo colombiano desde sus remotos orígenes, no dejará de interceder por él en esta hora compleja de su historia.  Ella nos alcanzará de Dios la reconciliación y la paz que tanto necesitamos”.

Por otra parte, evocan la visita que los últimos Pontífices han hecho a Colombia para postrarse a los pies de la Santísima Virgen de Chiquinquirá e implorar por la paz de la nación. “Ahora esta imagen permanecerá como continua inspiración, en la sede del sucesor de Pedro, para que la Iglesia Colombiana renueve su compromiso evangelizador y misionero”.

Finalmente, advierten que este acto mariano fue un momento de devoción, pidiendo “para nuestro país ‘la renovación’ de toda su vida, de modo que avancemos juntos hacia el bienestar común y la paz”.

La ceremonia de entronización fue transmitida desde el Vaticano; seguidamente, en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario en Chiquinquirá se celebró la Eucaristía, presidida por monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y Presidente de la Conferencia Episcopal, quien acompañado del Nuncio Apostólico, monseñor Luis Mariano Montemayor;  monseñor Omar Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y vicepresidente de la CEC; y monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la CEC, pusieron en manos de la Virgen el camino evangelizador de la Iglesia para el trienio 2021-2024.

El comunicado fue suscrito por monseñor  Óscar Urbina Ortega, arzobispo de Villavicencio y presidente saliente de la CEC; monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, vicepresidente saliente de la CEC; y monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, obispo de Santa Rosa de Osos y secretario general saliente de la CEC.

 

Fuente: CEC.

 

0

Reflexión, Regional

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA PEDIR SUS 7 DONES.

 

La siguiente oración, te invitamos a desarrollarla con mucha fe, con plena confianza y amor en Dios.

Oh Espíritu Santo, tú eres la tercera persona de la Santísima Trinidad. Eres el Espíritu de verdad, amor y santidad, procedente del Padre y del Hijo, e igual a ellos en todas las cosas. Te adoro y te amo con todo mi corazón. Enséñame a conocer y a buscar a Dios, por quien y para quien fui creado desde el amor y para el amor. Llena mi corazón con un santo temor y un gran amor por Él. Dame paciencia y sabiduría, y no me dejes caer en las tentaciones del mundo. Aumenta la fe, la esperanza y la caridad en mí. Ayúdame a crecer en las cuatro virtudes cardinales. Concédele a mi alma, todos los dones que necesita para generar frutos y bendiciones para Dios.

Ruego por el Don de sabiduría, para que me hagas comprender las maravillas de Dios en mi vida.

Ruego por el Don de inteligencia, para que me ayudes a descubrir, con mayor claridad, las riquezas de la fe.

Ruego por el Don de consejo, para que me señales los caminos de la santidad y ponerme al servicio de los demás.

Ruego por el Don de fortaleza, para que me ayudes a superar las dificultades que se me presentan.

Ruego por el Don de ciencia, para que me ayudes a juzgar con rectitud las cosas creadas y a mantener mi corazón en Dios.

Ruego por el Don de piedad, ese que me mueve a tratar a Dios con la confianza con la que un hijo trata a su Padre.

Ruego por el Don de temor de Dios, ese santo don que me induce a huir de las ocasiones de pecar, a no ceder a la tentación, a evitar todo mal que pueda separarme de la gracia de Dios.


Espíritu Santo de los divinos consuelos, hazme un fiel seguidor de Jesús, un hijo obediente de la iglesia y una ayuda para mi prójimo. Dame la gracia de guardar los mandamientos y de recibir dignamente los santos sacramentos. Elévame a la santidad, a ese estado de vida al que me has llamado. Concédeme también, oh Espíritu Santo, dador de todos los buenos dones, el favor especial por el cual te pido…

NOMBRA AQUÍ TU INTENCIÓN

Te lo pido en el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, Amén.

0

Reflexión, Regional

Queremos darte a continuación 4 grandes enseñanzas de San José y la Virgen María que podemos aprender sobre el matrimonio.

 

  1. San José y María trabajaron por la unidad en su matrimonio.

 

Desde el momento en que se casaron, San José y María siempre se mostraron juntos en la Biblia. Estuvieron juntos en el viaje a belén, en el establo en donde nació Jesús, cuando dedicaron al Divino Niño Jesús en el templo. Y también en las calamidades estando como refugiados que escapaban a Egipto huyendo de la muerte.

 

El matrimonio será más fuerte cuando se elija enfrentar toda adversidad con su cónyuge. Nunca pierdan de vista la unidad de su matrimonio, San José  y María nos enseñan que el matrimonio es un compromiso para toda la vida.

 

  1. San José y María confiaron en Dios y el uno en el otro.

 

Antes que San José y la Virgen María se casaran, Dios envió un ángel para que se le apareciera a San José, y a María, otro ángel con el anuncio del mensaje de salvación. Después de casarse, en las dos ocasiones en que Dios necesitaba enviar un mensaje importante, solo se lo dijo a San José a través de los sueños.

 

En el matrimonio, Dios da visiones a uno de los cónyuges y deben confiar el uno en el otro lo necesario para que ambos acepten el llamado. María confió en Dios para dar a luz al Mesías aunque era virgen. San José confió en Dios para casarse con una mujer embarazada y comenzar su matrimonio como padre putativo de Jesús.

 

  1. San José y María se enfrentaron a las dificultades con fe y perseverancia.


De la infinidad de enseñanzas del matrimonio que nos enseñan José y María, una de ellas es la fortaleza. Su matrimonio era fuerte porque se enfrentaban juntos a todos los desafíos y confiaban completamente en Dios. Como San José y María, su matrimonio no se definirá por el tamaño de sus luchas, sino por el tamaño de su compromiso con Dios y del uno con el otro.

 

  1. San José y María se enfrentaron a duras críticas.

 

San José y María, desecharon las críticas y siguieron la voluntad de Dios. Todos tendremos críticas en nuestra vida, sobre todo, de personas señalando los problemas en nuestro matrimonio, o de aquellas personas intentando alentarnos a una separación cuando se presente la más mínima falla en un cónyuge. Haga como San José y María, sigan el corazón de Dios. No dejen entrar calumnias, críticas u opiniones malsanas de los que no buscan el bien para tu matrimonio.

Como San José y María, usted y su cónyuge solo podrán cumplir su propósito de vida y matrimonio cuando elijan tener fe en Dios y en el otro.

 

Fuente: Píldorasdefe.

 

0